Soy sólo yo y mis pensamientos...

lunes, 20 de febrero de 2017

¿Te querés casar? #TomáMate

Esta es la historia de una Argentina residente en España con doble nacionalidad, y un Escocés viviendo en este país hace 6.

La web pone:
"Para casarte necesitas tener el dni actualizado, el certificado de empadronamiento, y poco más. Pero si eres extranjero, necesitarás la partida de nacimiento traducida al español (por alguien oficial, nos pasamos por el forro que seas bilingüe), un certificado de soltería (pídelo a UK, y ya cuando eso te lo mandamos, pero no te olvides de apostillarlo todo, mandarlo al traductor, al notario, sacrficar una virgen, rezar para que llueva y ya te llegará)."

Yo al ser Argentina, lo tengo difícil, porque mi certificado parece que no lo encuentran tan fácilmente, lo deben de tener en Mordor y sólo viajan allí cada 6 meses para recoger papeles, así que tendré que ir a Madrid de propio a buscarlo, porque me sobra la pasta y el tiempo. (Si sois extranjeros con nacionalidad Española, Internet no sirve, ir directamente al Registro Central).

Pero lo del "Escocés" tiene tela.

- Certificado de nacimiento: La web te lo manda (la de UK), eso sí, PAGA. Y por cierto el certificado llega rápido pero es inútil si no lo apostillas, así que mándalo de nuevo a las islas y lo tramitamos, eso sí, PAGA MÁS PASTA.
- Certificado de Soltería : Una vez que tengas el certificado de nacimiento todo legal, ve a un Notario y que te selle un papel que dice que estás soltero, PAGA al notario y vuelve a enviar todos los papeles a la embajada, PAGA para enviarlos y REZA porque llegue todo a tiempo.

En conclusión. PAGA, ESPERA, PAGA, REZA, PAGA, ESPERA MÁS, Y NO DESESPERES.

Algún día contaré todo como se merece, porque sé que hay más gente como yo en esta situación, pero de momento, necesito descargar mi ira en algún lado.


Si tenéis dudas, preguntarme, a este paso estoy por sacarme el Máster en Burocracia del orto.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Convivencia

Hace seis meses me mudé a un piso más grande. Cuando lo fui a visitar antes de alquilarlo, lo que nos llamaba la atención a mi chico y a mi, fue lo tranquilo que era.
Vivimos en un bajo, con jardín y patio trasero, un piso así en la ciudad es un privilegio.
Llevaba una semana viviendo en el piso nuevo, y noto que arriba nuestro, vive un matrimonio con una nena de tres años. Escuchaba unos ruidos muy fuertes que provenían de arriba por lo que subo y de manera educada le indico a la vecina que el ruido era muy alto y bueno, que me molestaba,
La vecina me cuenta que a su hija le encanta andar en tacones, pero que le iba a decir que se los quite.
Hasta ahí todo bien.

Desde que vivo en el piso, todos los sábados y domingos me despierta la niña a los saltos y gritos, a las 7/8 de la mañana. Yo los findes trabajo de noche, y la gracia que me hace que me despierten es brutal.
Tanto mi chico como yo hemos subido varias veces a decirles que ya vale con el ruido, Pero ellos nos hacen caso omiso.
Como estamos cansados de subir, hemos optado por golpear la pared cuando escuchamos mucho ruido.
Me parece estupendo que quieras ser padre, pero una vez que lo sos, hacete cargo de tu hijo/a. Es tan simple como decirle que no salte, ni grite a horas que no se debe,

Hablando con mi viejo, le pregunté ¿Qué hacía él cuando yo era chica y hacía mucho ruido?
Mi viejo me dijo que si no le hacía caso, optaba por llevarme al parque a jugar, así me cansaba y después estaba más tranquila en casa.

Estos vecinos no hacen nada de eso, dejan que la niña haga lo que le de la gana, Y nuestra paciencia se está agotando.

Ayer me llama mi casero y me dice que la vecina le había llamado llorando, porque no soportaba la tensión que existía entre ella y nosotros (primera noticia que tengo). Que golpeábamos las paredes y no entendía por qué (claro, porque las cinco mil veces que subí no le dieron ninguna pista).
Que está muy agobiada y que si las cosas no cambian se va a mudar porque no puede vivir así.

No hay nada que me reviente más que un adulto actúe como un crío, que vaya por detrás, que sea un cobarde.

Mi casero me dijo que simplemente me llamaba para avisarme de lo que había pasado, ya que tras escuchar mi historia se percató que la mina es una histérica y no tiene razón.

A mi me encanta escuchar la música alta, pero no lo hago, porque tengo vecinos y no me gusta molestar.

Opto por no subir a hablar con ellos, porque no tiene sentido, y porque si subo pensarán que mi casero me ha echado la bronca, cosa que no ha pasado.

Vecinos queridos, no pienso cambiar mi rutina de golpearos la pared todos los findes de semana, o cuando tengo migraña y escucho a la niña saltado como una loca.

Os deseo una feliz mudanza, cobardes. Porque hablando se solucionan las cosas y retirarme la palabra no os suma, os resta.

¡Que os den bien por la parte de atrás!

Besitos de los vecinos de abajo.

martes, 5 de julio de 2016

Privilegio.

Mis intentos de dar de baja Facebook han sido fallidos, he borrado a casi toda la gente que tenía rulando por allí, he decidido tenerlo pero no usarlo mucho, casi nada.

El título de la entrada viene por lo siguiente:

Nací en el 86, crecí en Argentina, mi infancia fue estupenda, jugando en la calle, apenas viendo la tele.
Escuchaba la radio, leía muchos libros, mi wikipedia era ir a una biblioteca y buscar bibliografía como loca.
Sí que jugaba con el PC, pero no le dedicaba tantas horas, porque jugar con mis amigos del barrio era lo más.
Mi cabeza estaba llena de números de teléfono, llamaba a mis amigas a todas horas, todo era sencillo.
En el aspecto musical, la emoción de comprarme un disco era insuperable, llegar a casa y ponerlo en el equipo, investigar el libretito, ver las letras, usar el diccionario si no entendía algo.
Así me crié yo.

Hoy en día puede que resulte difícil volver a esos tiempos arcaicos, porque todo es más accesible.
Pero. ¿Hasta qué punto?.

¿No creen que tanta accesibilidad a absolutamente todo nos está convirtiendo en auténticos ignorantes?

Las conversaciones ya no son tan interesantes, siempre hay alguien que dice "Pará que lo googleo".
No loco! Deja que me rompa el coco, buscar esa información como se merece, que de seguro se me quedará en la cabeza si le pongo algo de esfuerzo.

Es como que al tener todo tan al alcance, perdemos nuestra capacidad de ser esponjas y aprender.
Tenés una duda, la buscás en internet, leés de que va, y al día siguiente se te olvida.
Y así con todo.

Todo es digital, virtual, invisible.

Echo de menos lo tactil, y no me refiero a los moviles, o tablets, lo físico: un libro, un disco, una persona enfrente tuyo. Eso es lo que manda en mi día a día.

A veces pienso que está todo como el orto con esta sociedad, que todo es muy fake. No da.

Soy una privilegiada, porque conozco lo que es una vida de calidad sin la tecnología, y eso, me hace distinta.
Me da mucha pena ver como las próximas generaciones van perdiendo poco a poco la esencia del contacto con el mundo real.
Me aterroriza pensar qué pasará el día que yo tenga hijos.

En fin, mi reflexión del día, ya quedó plasmada en este mundo virtual. Ojalá alguien se sienta identificado y un día cualquiera podamos revolucionar el mundo y cambiar lo virtual por lo real.
Porque eso es lo que vale, lo real.