Soy sólo yo y mis pensamientos...

miércoles, 2 de mayo de 2018

Ataque de nostalgia

Hoy fue un día muy duro, de esos días que las lágrimas si las tientas en demasía, salen a pasear. Y no es porque no sea feliz, la mayoría del tiempo lo soy, sólo que a veces, las pequeñas preocupaciones dominan la parte de una hora, y eso sumado a los días del mes, termina en catarsis. Breve pero intensa.

La cosa es que cuando me siento así (por suerte no es algo que me pase seguido), cojo un tren de ida a Nostalgia, mi lugar favorito en el mundo (antes lo visitaba más seguido).

Es muy loco lo mucho que cambió mi vida estos años, a mejor claro está, pero de vez en cuando tengo esa necesidad de visitar memorias, y hoy, volví a esa canción, que solía consolarme, pero que ahora, simplemente, me recuerda lo bien que estoy en comparación con la Fernanda de antes.



¡¿Les conté que vuelve Uzzhuaia?!.

Compañeros de viaje, la de horas que pasé escuchándoles, desde que los vi por primera vez allá por el 2003. Justo se retiraron hace casi 4 años, unos meses antes de que mi vida cambiara a mejor.

Vuelven este otoño, sólo por seis fechas, pero pienso asistir a todos los conciertos que pueda, sin exagerar, es la banda que más veces vi en directo y son como de la familia.

Volviendo a lo de antes, hoy escuchar a Uzzhuaia me hizo bien, y me recordó lo mucho que echo de menos ir de conciertos.

Lo bueno, es que no me cuesta compaginar lo de antes con lo de ahora. Quizás la catarsis de hoy, hace que vea las cosas distinto, como dice la canción "No es como me siento, es como estoy".

Poco más que decir, si no conocés a Uzzhuaia, ya estás tardando. Excelente banda sonora de mi vida.

Hasta la próxima!

viernes, 22 de septiembre de 2017

El mundo que me rodea.

Ayer como cada jueves, salí de mi confort y partí rumbo a la casa de mi alumna que vive en la otra punta de la ciudad.

El día arrancó oscuro, triste, ideal para escuchar a Mark Lanegan. Lo admito, soy de esas personas que necesita ponerse una banda sonora para funcionar.

Y mientras sonaba esta canción (escuchala, dale!) me puse a observar mi entorno:  gente yendo a trabajar, niños yendo al cole, los abueletes de paseo. Lo típico.

Llego a la parada del tranvía, y el sol se asoma de manera más notoria. Me subo al tren, encuentro un lugar en el que tengo cierta libertad de movimiento, al lado mío había un carrito con un bebé precioso, que me sonreía y ponía caras.

Un par de paradas luego, el bebé abandona el sitio, junto con su madre, la cual me sonríe. Esos pequeños contactos con desconocidos que irradian alegría.

Y me quedé sola, había más gente en el vagón, pero estaba sola, dado que todos, absolutamente todos, estaban mirando sus teléfonos. Sin percatarse quizás, que el sol ya daba a pleno en la calle, que el cielo estaba azul. Y van pasando las estaciones, se baja gente, se sube gente nueva, y los patrones se vuelven a repetir. Nadie mira a nadie.

El disco sigue sonando, y llega mi momento de bajar. Y mientras camino en dirección a la casa de mi alumna, sigo viendo el mismo panorama, a excepción de los abuelos sentados en las terrazas o intercambiando frases. Todo el mundo con el teléfono en la mano. Sin percatarse de nada.

Mi alumna también hizo de las suyas, mientras le daba clase, pendiente de su teléfono.

¿Qué le pasa a la sociedad?.

A veces pienso que la tecnología mal utilizada, nos separa. Nos aleja de lo irreverentemente importante.

Algunos estarán de acuerdo conmigo, otros no. Es lo que hay. Pero muchas veces me da la impresión que en este caos, nos vamos perdiendo más y más en nosotros mismos.

Prueben un día a caminar por la calle y no estar embobados con la pantalla. Porque muchas veces, prestar atención a lo que nos rodea, nos hace bien.

lunes, 11 de septiembre de 2017

¿Qué tal?

Haciendo cuentas, hace más de siete años que empece con el blog. Lo abrí en su momento para desahogarme, para putearle (en esa época, estaba él, con sus idas y venidas). Y después de un tiempo, la temática cambió, y le di más importancia a la música, relacionando lo que sentía en ese momento, con alguna canción, o disco que me tocaba la fibra.

Pasó el tiempo, y pasaron muchas cosas, buenas, malas, normales (la vida está compuesta principalmente de la cotidianidad). Y acá estoy, en mis treinta, feliz, y caminando hacia adelante.

¿Hay alguien que me lea desde mis principios?

Está bueno releerse de vez en cuando, y notar la evolución necesaria e involuntaria de uno mismo.

Hoy tras años y años me pregunto: Vos, que me lees (de normal o de pasada) ¿Qué tal estás?.

Yo estoy bien, sacando poco a poco proyectos que jamás pensé que llegaría a materializar. Escuchando música como siempre, amando cada instante de mi vida, sea bueno o malo. Sin más.

La vida da muchas vueltas, y que siga así.

Besos a los lectores viejos, nuevos, ocasionales, esporádicos.

Gracias por los segundos dedicados.

Me he propuesto volver a escribir más seguido, mantener cierta dinámica, y ser más miscelánea con lo que escribo.

Hoy me dio por Elton John. Y para empezar el día, elegí esta canción:



¡A empezar bien la semana gente!