Soy sólo yo y mis pensamientos...

martes, 28 de abril de 2015

180º

Si el 18 de diciembre del año pasado, me hubieran dicho "Mirá flaca, la vida te va a cambiar mucho. Pero mucho" No me lo habría imaginado.

En estos últimos meses, he dejado mi trabajo, he encontrado a mi otra mitad, he adoptado a dos gatas, he adelgazado bastante, he hecho cosas que jamás pensé que haría, y creo que tengo un plan de futuro serio y realizable.

Todavía me acuerdo cuando me decían que las cosas llegan cuando uno menos se lo espera, que nunca hay que forzar nada, ni siquiera buscarlo. Yo me reía y hacía caso omiso de esos consejos, pero qué razón tenían.

Y no, no cambiaría esta vida que llevo ahora por la anterior. Y aunque sea más pobre, y tenga más responsabilidades, me gusta la vida que llevo.

Yo no sé qué me deparará el futuro, lo que sé, es que el presente está siendo cojonudo, y que de un tiempo hasta parte, no cambiaría nada.

Porque cuando me levanto por la mañana y lo primero que veo es su carita, y cuando abro la puerta de mi habitación, ellas entran revolucionándolo todo. Y cuando voy a la cocina, preparo té para dos, y los desayunos están llenos de charlas, risas y cariño. Sé que la felicidad consiste en muchas cosas pequeñas. Y que un abrazo me reconforta más que un viaje al caribe. Y que su sonrisa me transmite más que mil canciones.
Porque todo es más simple de lo que pensamos, y la calidad de cada pequeño instante, es lo que cuenta.

Las cosas son eternas mientras duran, y en eso consiste la vida, en hacer eterno lo que a uno le hace bien. El llanto en la risa allí termina.

Feliz semana!

martes, 24 de marzo de 2015

Contraste

Una vez escribí:

"Y el pasado siempre está.
Escondido en el presente.
Amenazándome de muerte,
cuando estoy con la soledad."

Durante seis años, hice lo que me vino en gana, sin tener que dar explicaciones a nadie. Entablé amistades, con la gente más curiosa, salí de fiesta más de lo que me gusta reconocer,y me di todos los caprichos que quise y más.

Ahora que estoy en una relación, ciertas actitudes cambiaron, de manera voluntaria claro está, pero tuve que renunciar de alguna manera a mis costumbres del pasado.
No porque vaya a engañar a mi actual ni mucho menos, simplemente, me pongo en su lugar durante unos minutos y no es grato.

Dentro de unos días, renunciaré a una antigua tradición, casi tan antigua como el inicio de mi soltería prolongada.

Por un lado me da pena, esa incompatibilidad latente entre mi pasado y mi presente. dejar de lado ver a los muchachos, beber unas cervezas y pasarlo bien. Pero por el otro, está él. Esa persona que hoy por hoy me complementa, a quien amo con locura y con quien paso los mejores ratos.

Recién le decía a mi amiga... "Es el fin de una era..."

No me da miedo cerrar aquella puerta, porque sé que mi presente me compensa por mil.
Y hoy por hoy, no me siento amenazada por la soledad ni por mi pasado. Simplemente puse el texto porque pensé "Qué loco! ¿no?. Cómo te cambia la vida!"


Y puede que sea el fin de una era... Pero no quiero perderme un segundo de la nueva que acaba de comenzar.

Como dirían mis viejos amigos ( y sé que lo diran la próxima noche).

"Thank you! Good night!"

miércoles, 28 de enero de 2015

¿Miedo o debilidad?

En los tiempos que corren, ser capaz de sincerarse con otro y decir lo que uno siente, parece que es una muestra de debilidad.
Bajar la guardia es ser débil, ser débil facilita poder ser herido.
Pero si uno siempre se limita a la cero implicación con el prójimo, al cero riesgo, ¿gana algo?

Obvio que tengo un cagaso bárbaro a ser herida, a que me lastimen, a pasar por una de esas fases en donde todas las canciones de amor me parecen una mierda y ver parejas felices me causa repulsión.
Pero si llego a esa estancia, es porque al menos, lo intenté, me abrí a alguien y la cosa salió mal.

¿Qué se le va a hacer?

Malditas corazas autodestructivas diseñadas por nosotros mismos!
Maldita sociedad consumista cada vez más alejada entre sí!

Qué vuelva el romance! Que vuelva la locura!

Siento que ahora, todo lo que solía creer sobre el amor y las relaciones, era incorrecto. Todo lo que imaginé que sería estar con alguien, y dejar de lado mis viejas rutinas, me parecerían una locura.
Pero lo loco, es que aun con todos los cambios que hoy en día me acontecen, yo, no dejo de ser yo.

Con mi primer novio, dejé de ser yo. Cuando lo dejé con él. Yo no era nada...

Con los años me volvi a encontrar, y ahora, que medio empiezo a compartir mi vida con otra persona, me doy cuenta, que yo, seguiré siendo yo.

Porque cuando uno está perdido, es incapaz de encontrar el norte. Y con lo que me costó encontrarlo, doy por seguro que no quiero volverlo a perder.