Soy sólo yo y mis pensamientos...

martes, 5 de julio de 2016

Privilegio.

Mis intentos de dar de baja Facebook han sido fallidos, he borrado a casi toda la gente que tenía rulando por allí, he decidido tenerlo pero no usarlo mucho, casi nada.

El título de la entrada viene por lo siguiente:

Nací en el 86, crecí en Argentina, mi infancia fue estupenda, jugando en la calle, apenas viendo la tele.
Escuchaba la radio, leía muchos libros, mi wikipedia era ir a una biblioteca y buscar bibliografía como loca.
Sí que jugaba con el PC, pero no le dedicaba tantas horas, porque jugar con mis amigos del barrio era lo más.
Mi cabeza estaba llena de números de teléfono, llamaba a mis amigas a todas horas, todo era sencillo.
En el aspecto musical, la emoción de comprarme un disco era insuperable, llegar a casa y ponerlo en el equipo, investigar el libretito, ver las letras, usar el diccionario si no entendía algo.
Así me crié yo.

Hoy en día puede que resulte difícil volver a esos tiempos arcaicos, porque todo es más accesible.
Pero. ¿Hasta qué punto?.

¿No creen que tanta accesibilidad a absolutamente todo nos está convirtiendo en auténticos ignorantes?

Las conversaciones ya no son tan interesantes, siempre hay alguien que dice "Pará que lo googleo".
No loco! Deja que me rompa el coco, buscar esa información como se merece, que de seguro se me quedará en la cabeza si le pongo algo de esfuerzo.

Es como que al tener todo tan al alcance, perdemos nuestra capacidad de ser esponjas y aprender.
Tenés una duda, la buscás en internet, leés de que va, y al día siguiente se te olvida.
Y así con todo.

Todo es digital, virtual, invisible.

Echo de menos lo tactil, y no me refiero a los moviles, o tablets, lo físico: un libro, un disco, una persona enfrente tuyo. Eso es lo que manda en mi día a día.

A veces pienso que está todo como el orto con esta sociedad, que todo es muy fake. No da.

Soy una privilegiada, porque conozco lo que es una vida de calidad sin la tecnología, y eso, me hace distinta.
Me da mucha pena ver como las próximas generaciones van perdiendo poco a poco la esencia del contacto con el mundo real.
Me aterroriza pensar qué pasará el día que yo tenga hijos.

En fin, mi reflexión del día, ya quedó plasmada en este mundo virtual. Ojalá alguien se sienta identificado y un día cualquiera podamos revolucionar el mundo y cambiar lo virtual por lo real.
Porque eso es lo que vale, lo real.

lunes, 9 de mayo de 2016

Supervivencia

Hace algunos años quizás lo que más me motivaba era tener dinero para viajar, y tener nuevas aventuras. Vivir en una gran urbe, ir de conciertos, y volverme loca.
Los tiempos cambian, las circunstancias también.

El piso en el que vivías se te queda chico, porque vas agregando cosas a tu vida, cosas que planeaste, cosas que no. y el salir a tomar aire por momentos se torna complicado.

Te gustan los cambios que vas haciendo, no podría vivir alejada de mis gatas por mucho tiempo, son parte de mi día a día, al igual que el amanecer a su lado, aunque discutimos más que antes y ya somos lo que somos, y sabemos lo que hay. No cambiaría nada.

Me voy acercando a los treinta, y ya no salgo de conciertos, la idea de vivir en una gran ciudad, desapareció hace tiempo, la ambición de ganar dinero, se evaporó.

Me vale ganar lo justo para pagar mis impuestos, y que me quede algo para escaparme de vez en cuando.
Aspiro a vivir en un sitio tranquilo sin el caos de la ciudad. Vivir con lo justo y necesario.

Es como que a esta altura de mi vida, siento que ya hice varias cosas de las que quería hacer, y mis prioridades han cambiado mucho.

Tengo menos tiempo libre que antes, y eso es algo que me afecta, el no tener tiempo para mis pasiones. Cada día odio más Internet, y en breves acabaré con mi cuenta de Facebook.

Toda distracción externa hace que me pierda. Pierdo lo mejor de mi, y el norte de a dónde quiero ir.

Los estímulos externos, hacen daño si son en exceso, y quiero librarme de cuantos pueda. Valorar de nuevo las conversaciones, sin tener que sacar el teléfono para mostrar algo que vi en un post o bla bla.

Somos esclavos de la tecnología, antes cuando servía una mesa, solía apartar el tabaco, o la cartera para poder servir un plato. Ahora, aparto teléfonos.

Si sigo así, me volveré una ermitaña, y bien a gusto que lo voy a hacer.

Feliz comienzo de semana!

viernes, 8 de enero de 2016

Throwback infancia.

Llevo casi 14 años en España, y si me escuchás hablar, te das cuenta que no he perdido mi acento,
No es difícil mantenerlo, siempre estoy al tanto de todo lo que sucede en Argentina, y de vez en cuando y gracias al bendito Internet, visualizo series de allá.
Una de las que más me gustó ver en estos últimos años fue Graduados. La pueden encontrar completita en Youtube y en alta calidad.
Es una serie que te saca toda la nostalgia que tenés adentro, la sinopsis no es mala, pero lo que me gusta es la música que pasan, y las imágenes de Buenos Aires.
Volviendo a lo primero, tengo que reconocer que redescrubrí el Rock Nacional.

Cuando era chica, mi viejo me ponía música de mi país y yo medio que pasaba, ojo, me sabía las letras, pero no entendía el significado, o quizás en aquel entonces no les presté atención, estaba muy metida con la música de Aerosmith,

Empecé a ver la serie, y al escuchar los temas con los que mi viejo me rompía los quetejedi, me di cuenta que ahora que soy mayor, me entiendo con la música de allá.

Mi país tiene su historia, y mi historia con Argentina es igual de intensa. Ahora entiendo las letras de Spinetta, de Charly, volví a enamorarme de Soda Stereo. Y me alucina ver que cuando pasan una canción, yo la sé, y conozco al autor, y de que trata. Y eso me conecta más con mi tierra.

El otro día viendo la serie de nuevo ( a veces me pongo capítulos sueltos, mientras cocino o escribo) y salió a escena esta canción.



Empecé a hacer memoria, y me acordé que esa canción está en un disco que tengo en mi colección.
Y no porque lo compré, un día fui a casa de mi tía que tenía varios discos, y me puse a escuchar este porque la portada me llamó la atención, y al final del día me lo dio.
Así que lo puse en mi equipo y descubrí que me acuerdo de todas las letras. 

Es increíble como una simple canción puede desencadenar un cantidad de recuerdos escalofriante.
Desde entonces, no hago más que escuchar el disco, y me doy cuenta de la calidad que tiene la música de mi país, y esta banda.