Soy sólo yo y mis pensamientos...

martes, 14 de octubre de 2014

El eterno plan B

Pasó en la vida real :

                                  "Fulanito (el que te lleva tirando la caña desde hace días, pero que lleva UN PAR de días sin hablarte) está en una relación con Fulanita"

Primero, no entiendo esta necesidad de compartir cada cosa que uno hace en el Facebook, no lo entiendo, yo si comparto es para hacer promoción del bar de un amigo, o de algún artista que me mola. El tema de publicar con quién ando y en dónde estoy cada 10 minutos, no es lo mío.

De hecho soy de las que piensa que si algún día tengo pareja, no pienso agregarla al Face o cualquier tipo de red social que se le asemeje.

Vayamos por partes...

Fulanito estuvo durante días y días adornandome con preciosos mensajes de que yo era una tía genial y que tenía ganas de verme, que quería conocerme mejor, blablabla. (Fulanito está de gira).
Yo que soy como soy tuve la brillante idea de hacerle llegar por mediación de un amigo, una cartita (de carácter simpático) a su fecha de Stuttgart. 
Hablé con mi amigo al día siguiente, me comenta que se la entregó y que Fulanito estaba súper contento diciéndole que yo era una tía de puta madre. Hasta ahí normal.

Parón por comerciales.

No tengo ni tuve nunca ningún tipo de aspiración a tener algo serio con Fulanito, más allá de una amistad, Fulanito tiene más años que yo, vive lejos de donde estoy y tiene un hijo. Vamos que si redondeo. Me da que no.

Continuemos.

Yo pensaba, "bueno, me tomé la molestia de hacerle llegar algo lindo, lo hice con la mejor de las ondas, y supongo que me dirá algo".
Sólo pensaba, porque a efectos legales, el flaco no dijo ni mú. Entonces volví a pensar. "Bueno, está de gira, en un país diferente cada día, igual no pilló señal de Wifi".
Pero nooooooo! Actualizaba su Instagram y sus merders varias.

Entonces le escribí yo preguntándole que qué tal por Stuttgart, y me suelta : " Eres muy dulce, me encantó lo que recibí de tu parte, pienso mandarte algo de vuelta".
Yo le contesté, "No hay de qué, me caés bárbaro y quería tener un detalle tonto con vos".

Desde entonces, no he vuelto a hablar con el susodicho, pero hoy. Hoy me entero que está en una relación con Fulanita. Y claro, ahí me cierra todo.

Meter a todos los hombres en la misma bolsa, es algo injusto y queda feo, lo mismo pasa a la inversa.
Igual es coincidencia y yo tengo un imán para los pelotudos. Pero es que este patrón de "Te histeriqueo un rato, pero ojo, que estoy por formalizar con una mina". Se repite demasiado.

Insisto con Fulanito no tenía más que aspiraciones a amistad, pero me repatea un poco que no sea claro o que histeriquee como histeriquea.

Yo por jugar, no juego a ninguna banda, uno a la vez, no empalmo relaciones ni hombres, ni me estoy trabajando a ninguno mientras estoy con otro. No sé, no me da, bastante mal supone uno, como para andar con dos.
Parece que con la sarta de boludos que me suelen gustar a mí, eso no pasa, ellos pueden jugar a más de una banda, y les va bárbaro. Óle!

Ya sé que esta entrada es un sin sentido, sin sentido para ustedes, pero a mí me viene genial escribirlo.

Que te vaya lindo Fulanito! Seguiré escuchado tus discos porque me encanta la música que hacés, y hasta ahí llegó mi amor! Un besito!




domingo, 28 de septiembre de 2014

Esa sensación incómoda.

En este momento tengo esa sensación incómoda típica de los domingos por la tarde.
Cuando todo lo que tenía que hacer ya lo hice, y me encuentro en casa sola, en silencio, con todo el tiempo del mundo para pensar y comerme el coco.

No soy muy fan de esto, tampoco soy fan del estar siempre acompañada, es sano tener momentos de soledad. Es sano y recomendable.

Quizás hoy la soledad me pega más fuerte dados todos los acontecimientos de esta semana, y el domigo fue creado para pensar, al igual que el sueño es necesario para formatear el cerebro y solucionar movidas del subconciente.

Me doy cuenta que aunque tengo momentos de diversión suprema, que mientras los cuento, hago reír a los demas, la cara B de eso, es claramente negativa. Y siempre termino donde empecé, sola.

Y puede que él no me hable, quizás es porque está ocupado (no me refiero al "él" de hace un par de entradas, ese ya fue), me refiero a otro. Este "él" me lleva presente, lo sé, lo veo... Pero hasta cuándo durará la frescura de aquel encuentro?
Porque con este, sí que hubo conexión cósmica. Y su recuerdo aún me saca alguna sonrisa.
"I'll keep your ribbon until it falls apart"... That's what he said, and that's what it remains on me...

Mi duda es, si el día que esa parte de mí se caiga de tanto usarla, él seguirá llevándome de alguna manera.

¿Qué loco no? Da igual si he estado contigo 5 minutos, dos meses, un año... La cosa es que siempre dejo algo de mí en los demás, al igual que ellos lo hacen en mí.

Estos intercambios fugaces o permanentes siempre son perennes...

También el día invita a pensar, cielo nublado, frío y silencio en las calles... Es ideal. Una joda bárbara.

Hoy me di cuenta de lo adulta que soy, pago mis facturas, mi casa está ordenada y apenas tengo tiempo para perder el tiempo. En un par de semanas cambiaré la cifra de mi edad, y aunque le tengo un miedo barbaro, lo afrontaré sin más... Porque a veces la resignación parece ser la enfermedad más común de este siglo.

Sólo queria plasmar esto que me pasa, y me pasa seguido, pero siento que si lo vuelco en algún lado, me quito un peso de encima.




viernes, 26 de septiembre de 2014

When Baltimore arrives to your place, you won't ever be the same.

Tenía mono de concierto, y de concierto me fui.
Una de las ventajas de mi nueva localización es que mi sala de conciertos favorita (a falta de mi amado Devizio) está a 20 metros de casa.

Tras un miércoles de locura (trabajo, universidad, la compra, uy! tengo que limpiar) mi amigo me confirma que se anima a venir al concierto que había mirado yo de refilón (o sea, escuché un par de temas y me molaron) así que me puse lo primero que encontré (bueno lo tercero más bien) y acudí al lugar.

Estaba en la puerta, fumando mientras hacía tiempo para que viniese mi amigo, Y de repente empiezo a escuchar unos acordes, inmediatamente apagué el pucho y entré al local, porque... Qué acordes!

Paso a detallar con audio e imagen.


Mi sorpresa fue que sólo había dos personas en el escenario. El bajista no pudo venir a la gira. Pero aun así... Me flipó.
El carisma del cantante me cautivó, me dio pena ver que sólo eramos cuatro gatos en el bar, lo bueno, que la visibilidad era buena y el sonido retumbaba con más garra en mis oídos.
Tras una media hora de concierto no más... Se suben al escenario estas bestias...


Sin palabras...

No sólo disfruté de dos conciertos buenísimos, sino también de la compañía de los muchachos, todos made in Baltimore, sudaban RnR, y mi debilidad por the Merica es conocida.

Los conciertos entre semana te limitan, porque siempre vienes de un día de locura y cuando llega la noche sólo piensas en echarte a dormir y juntar fuerzas para afrontar el día que se viene al despertar.

Pero debo de reconocer que... Me lo pasé tan de puta madre, que me dediqué a vivir el momento, aunque al día siguiente, la resaca me acompañó durante gran parte de la jornada, pero simplemente con cerrar los ojos recordaba la noche anterior y pensaba "Valió la pena".

Qué linda es la música en directo cojones!!

Y lo dicho, una vez que Baltimore asoma la cabeza a tu ciudad, simplemente rendíte y dejate llevar.