Soy sólo yo y mis pensamientos...

domingo, 28 de septiembre de 2014

Esa sensación incómoda.

En este momento tengo esa sensación incómoda típica de los domingos por la tarde.
Cuando todo lo que tenía que hacer ya lo hice, y me encuentro en casa sola, en silencio, con todo el tiempo del mundo para pensar y comerme el coco.

No soy muy fan de esto, tampoco soy fan del estar siempre acompañada, es sano tener momentos de soledad. Es sano y recomendable.

Quizás hoy la soledad me pega más fuerte dados todos los acontecimientos de esta semana, y el domigo fue creado para pensar, al igual que el sueño es necesario para formatear el cerebro y solucionar movidas del subconciente.

Me doy cuenta que aunque tengo momentos de diversión suprema, que mientras los cuento, hago reír a los demas, la cara B de eso, es claramente negativa. Y siempre termino donde empecé, sola.

Y puede que él no me hable, quizás es porque está ocupado (no me refiero al "él" de hace un par de entradas, ese ya fue), me refiero a otro. Este "él" me lleva presente, lo sé, lo veo... Pero hasta cuándo durará la frescura de aquel encuentro?
Porque con este, sí que hubo conexión cósmica. Y su recuerdo aún me saca alguna sonrisa.
"I'll keep your ribbon until it falls apart"... That's what he said, and that's what it remains on me...

Mi duda es, si el día que esa parte de mí se caiga de tanto usarla, él seguirá llevándome de alguna manera.

¿Qué loco no? Da igual si he estado contigo 5 minutos, dos meses, un año... La cosa es que siempre dejo algo de mí en los demás, al igual que ellos lo hacen en mí.

Estos intercambios fugaces o permanentes siempre son perennes...

También el día invita a pensar, cielo nublado, frío y silencio en las calles... Es ideal. Una joda bárbara.

Hoy me di cuenta de lo adulta que soy, pago mis facturas, mi casa está ordenada y apenas tengo tiempo para perder el tiempo. En un par de semanas cambiaré la cifra de mi edad, y aunque le tengo un miedo barbaro, lo afrontaré sin más... Porque a veces la resignación parece ser la enfermedad más común de este siglo.

Sólo queria plasmar esto que me pasa, y me pasa seguido, pero siento que si lo vuelco en algún lado, me quito un peso de encima.




viernes, 26 de septiembre de 2014

When Baltimore arrives to your place, you won't ever be the same.

Tenía mono de concierto, y de concierto me fui.
Una de las ventajas de mi nueva localización es que mi sala de conciertos favorita (a falta de mi amado Devizio) está a 20 metros de casa.

Tras un miércoles de locura (trabajo, universidad, la compra, uy! tengo que limpiar) mi amigo me confirma que se anima a venir al concierto que había mirado yo de refilón (o sea, escuché un par de temas y me molaron) así que me puse lo primero que encontré (bueno lo tercero más bien) y acudí al lugar.

Estaba en la puerta, fumando mientras hacía tiempo para que viniese mi amigo, Y de repente empiezo a escuchar unos acordes, inmediatamente apagué el pucho y entré al local, porque... Qué acordes!

Paso a detallar con audio e imagen.


Mi sorpresa fue que sólo había dos personas en el escenario. El bajista no pudo venir a la gira. Pero aun así... Me flipó.
El carisma del cantante me cautivó, me dio pena ver que sólo eramos cuatro gatos en el bar, lo bueno, que la visibilidad era buena y el sonido retumbaba con más garra en mis oídos.
Tras una media hora de concierto no más... Se suben al escenario estas bestias...


Sin palabras...

No sólo disfruté de dos conciertos buenísimos, sino también de la compañía de los muchachos, todos made in Baltimore, sudaban RnR, y mi debilidad por the Merica es conocida.

Los conciertos entre semana te limitan, porque siempre vienes de un día de locura y cuando llega la noche sólo piensas en echarte a dormir y juntar fuerzas para afrontar el día que se viene al despertar.

Pero debo de reconocer que... Me lo pasé tan de puta madre, que me dediqué a vivir el momento, aunque al día siguiente, la resaca me acompañó durante gran parte de la jornada, pero simplemente con cerrar los ojos recordaba la noche anterior y pensaba "Valió la pena".

Qué linda es la música en directo cojones!!

Y lo dicho, una vez que Baltimore asoma la cabeza a tu ciudad, simplemente rendíte y dejate llevar.


domingo, 14 de septiembre de 2014

Lo normal...

Lo que es normal para uno, a veces no es lo normal para el otro.
Quizás para un ciudadano medio, lo normal es salir, conocer gente y pasarlo bien.
Vale, eso también es lo normal para mí.

Lo que pasa es que me muevo en niveles diferentes, hablando con mí amiga Ángela me di cuenta que... Le tengo terror al compromiso.

Una parte de mí quiere tener pareja, formalizarse y hacer lo que dictan las leyes de esta sociedad, pero la otra parte busca de manera inconciente el escapar de cualquier atisbe de compromiso con alguien.

"Sí, el tío me gusta, nos llevamos bien, anoche la pasamos bárbaro, pero vive en Australia" (y digo Australia como puedo decir Dinamarca, Italia, Estados Unidos, bla bla bla, (me baso en hechos reales))

Qué viene a decir esto?! Me busco tíos con los que no tengo oportunidad de quedar luego.
Igual es casualidad, pero me da que no...

Ahora me pasa lo contrario, he conocido a alguien de aquí, hoy (en un rato) quedaré con él... Vive en la misma ciudad que yo.

En vez de estar ilusionada, estoy cagada en las patas... Y si me cae bien? Y si quedamos otro día de la semana? Y si mañana le vuelvo a ver por la calle como que no quiere la cosa?

No estoy preparada para esto, la práctica será la misma de siempre, le conoceré, hablaremos, nos lo pasaremos bien, pero luego... Luego está el riesgo de que volvamos a quedar... Y pensar en ese hecho, me pone nerviosa.

Llevo evitando el compromiso desde hace años, y ahora a la primera de cambio, me entra un miedo terrorífico de volverle a ver... PERO SI AÚN NO HA PASADO NADA... Pero y si pasa?

Me cuesta mucho encajar todo, me cuesta pero creo que soy capaz de afrontarlo.

Igual quedamos y no pasa nada, y no le vuelvo a ver...

Pero si la experiencia está bien, me da mucho miedo volverle a ver...

Me da miedo engancharme y que exista la mínima posibilidad de que me hieran... Quizás mi miedo es ese... Salir herida.

Que sea lo que tenga que ser... No pienso bajarme de esta por miedo. Y como dice mi amiga Jess, siempre puedo bloquearlo de las redes sociales y cambiar de bares...

Esta acojonada mujer se marcha, pero no sin antes dejar la canción que me identifica en este momento.

martes, 2 de septiembre de 2014

Freak out! I'm alone now!

Me encanta cuando llevo mucho tiempo sin escuchar un disco y de repente me da por hacerlo.

"Nine Lives" de Aerosmith me transporta a mi recién estrenada adolescencia. Porque si tengo que decir cuál es el disco que más veces escuché en mí vida... "Nine Lives" se lleva la palma.

Y ahora que entiendo el inglés al vuelo, y que he vivido muchas cosas, volver a escuchar este disco me transporta en parte a un sitio nuevo. Porque ahora las letras tienen otro significado, van de otro palo.

Hole in my Soul duele más que antes.
Fallin' in Love is Hard on the Knees se transformó en mí manera de percibir el amor.

Pero hay una canción que ha adquirido una nueva sensibilidad en mí.

Ain't that a Bitch es ahora el tema que no puedo escuchar sólo una vez, y con cada escucha me siento más identificada.


 Ain't that a Bitch viene a significar "No es una putada?".
Y en ocasiones... Sí que lo es.

Qué mala es la soledad prolongada sin remedio a corto plazo!



lunes, 1 de septiembre de 2014

Muchacha Ojos de Papel

Hay canciones que  son más que canciones, himnos de generaciones pasadas de los cuales me adueño y hago mios.
Hoy en el bar, me dio por escuchar a Almendra. Y a la gente pareció gustarle.

Querido Flaco, donde quiera que estés, se te extraña!