Soy sólo yo y mis pensamientos...

viernes, 22 de septiembre de 2017

El mundo que me rodea.

Ayer como cada jueves, salí de mi confort y partí rumbo a la casa de mi alumna que vive en la otra punta de la ciudad.

El día arrancó oscuro, triste, ideal para escuchar a Mark Lanegan. Lo admito, soy de esas personas que necesita ponerse una banda sonora para funcionar.

Y mientras sonaba esta canción (escuchala, dale!) me puse a observar mi entorno:  gente yendo a trabajar, niños yendo al cole, los abueletes de paseo. Lo típico.

Llego a la parada del tranvía, y el sol se asoma de manera más notoria. Me subo al tren, encuentro un lugar en el que tengo cierta libertad de movimiento, al lado mío había un carrito con un bebé precioso, que me sonreía y ponía caras.

Un par de paradas luego, el bebé abandona el sitio, junto con su madre, la cual me sonríe. Esos pequeños contactos con desconocidos que irradian alegría.

Y me quedé sola, había más gente en el vagón, pero estaba sola, dado que todos, absolutamente todos, estaban mirando sus teléfonos. Sin percatarse quizás, que el sol ya daba a pleno en la calle, que el cielo estaba azul. Y van pasando las estaciones, se baja gente, se sube gente nueva, y los patrones se vuelven a repetir. Nadie mira a nadie.

El disco sigue sonando, y llega mi momento de bajar. Y mientras camino en dirección a la casa de mi alumna, sigo viendo el mismo panorama, a excepción de los abuelos sentados en las terrazas o intercambiando frases. Todo el mundo con el teléfono en la mano. Sin percatarse de nada.

Mi alumna también hizo de las suyas, mientras le daba clase, pendiente de su teléfono.

¿Qué le pasa a la sociedad?.

A veces pienso que la tecnología mal utilizada, nos separa. Nos aleja de lo irreverentemente importante.

Algunos estarán de acuerdo conmigo, otros no. Es lo que hay. Pero muchas veces me da la impresión que en este caos, nos vamos perdiendo más y más en nosotros mismos.

Prueben un día a caminar por la calle y no estar embobados con la pantalla. Porque muchas veces, prestar atención a lo que nos rodea, nos hace bien.

lunes, 11 de septiembre de 2017

¿Qué tal?

Haciendo cuentas, hace más de siete años que empece con el blog. Lo abrí en su momento para desahogarme, para putearle (en esa época, estaba él, con sus idas y venidas). Y después de un tiempo, la temática cambió, y le di más importancia a la música, relacionando lo que sentía en ese momento, con alguna canción, o disco que me tocaba la fibra.

Pasó el tiempo, y pasaron muchas cosas, buenas, malas, normales (la vida está compuesta principalmente de la cotidianidad). Y acá estoy, en mis treinta, feliz, y caminando hacia adelante.

¿Hay alguien que me lea desde mis principios?

Está bueno releerse de vez en cuando, y notar la evolución necesaria e involuntaria de uno mismo.

Hoy tras años y años me pregunto: Vos, que me lees (de normal o de pasada) ¿Qué tal estás?.

Yo estoy bien, sacando poco a poco proyectos que jamás pensé que llegaría a materializar. Escuchando música como siempre, amando cada instante de mi vida, sea bueno o malo. Sin más.

La vida da muchas vueltas, y que siga así.

Besos a los lectores viejos, nuevos, ocasionales, esporádicos.

Gracias por los segundos dedicados.

Me he propuesto volver a escribir más seguido, mantener cierta dinámica, y ser más miscelánea con lo que escribo.

Hoy me dio por Elton John. Y para empezar el día, elegí esta canción:



¡A empezar bien la semana gente!

jueves, 20 de julio de 2017

EntradITA

La vida da muchas vueltas, y a lo largo de nuestra existencia, conocemos decenas de personas, con algunas creamos un lazo. La mayoría de veces, es temporal.

Soy de la creencia que muchas veces, hay personas que pasan por nuestra vida para cumplir una función concreta, ayudarte en algo, que su ejemplo te sirva a vos, o simplemente son esos acompañantes que inconscientemente te aportan algo bueno o malo.

Hacer amigos es fácil, por lo menos para mí. Mantenerlos, ya es otra cosa. Mayoritariamente por lo que menciono un párrafo arriba.

Los amigos de verdad, esos que siguen ahí, los cuento con los dedos de una mano. Con algunos de ellos todo ha sido fácil, bonito, ideal.

Pero hay algunas amistades que aún conservo con las que he pasado miles de cosas, buenas, malas, regulares, decepciones, diferencias y sobre todo, distancia.

Mi amistad más antigua, cuenta ya con dieciocho, casi diecinueve años de locura. Estamos separadas por un océano de distancia, las dos hemos sufrido y nos han pasado cosas lindas también.

La distancia se puede decir que es sólo una palabra, pero no, con el tiempo me doy cuenta que aunque una esté al día de la otra, y sigamos identificándonos el estado de ánimo con un simple "hola".
Muchas veces daría todo por sentarme frente a frente y compartir un momento de manera física.

El año pasado fue complicado, mala mía por colgarme, mala de ella por ser tan orgullosa. Qué se yo, y aunque estuvimos distantes y ella confesó que estaba decepcionada conmigo y yo confesé lo confundida que estaba (no es que me olvide de la gente, cuando me pasan cosas, me cuelgo y soy como Google Chrome, veinte mil pestañas abiertas, todas funcionando pero yo utilizo las equivocadas o me olvido qué tenía por ahí). Tras charlas y charlas, reproches y llanto (clásico de ambas). Supimos resolver y avanzar.

Todo esto me hace pensar, que a pesar de todo, las amistades son como las relaciones de pareja, requieren atención y cuidado, y sobre todo amor.

Yo no puedo prometer que nunca más me mande macanas, pero ciertamente a través de esta amistad, sigo aprendiendo de mis errores, y me considero muy afortunada de seguir llamándola amiga.

Nos debemos un café, veinte tardes de mate y engordar unos kilos comiendo facturas sin conocimiento  mientras hablamos. Porque aunque estemos al día, y ahora nos encontremos bien la una con la otra, sigo echando de menos el cara a cara.

Ojalá en unos meses podamos vernos y divisar hacia donde vamos, porque ciertamente, sabemos de donde venimos.

Feliz día Amiga!! ♥

sábado, 1 de julio de 2017

Aerosmith 2.0

Ver por segunda vez en mi vida al grupo que más me marcó, es un privilegio. La primera vez que vi a los muchachos fue en Barcelona allá por el 2010 (¡Cómo pasa el tiempo!).

Recuerdo los nervios de la primera vez, Aerosmith representa más de lo que puedo explicar con palabras, es la banda de mi vida.

Llegar al recinto fue toda una odisea, básicamente está lejos, las comunicaciones no son las mejores. Pero cuando llegué, tras la espera interminable, viendo como los técnicos preparaban todo, ni el frío, ni la excesiva cantidad de gente (seamos francos, me da que vendieron más entradas de las permitidas para el evento), en el momento que escuché la voz del señor puto-amo Tyler, todo lo que me molestaba quedó en un segundo plano.

Arrancaron con Let the Music Do the Talking, y es así, la música es siempre la que ha hablado por mí. Una canción que fue parte del trabajo solitario de Perry, pero que ellos hicieron suya allá por el 85.

Luego le siguió Nine Lives, Si tengo que ordenar los discos de Aerosmith por orden de gustos, Nine Lives del 97 está en el segundo puesto, fue el primer disco que tuve de ellos, el día de mi cumpleaños mi papá me lo regaló y significa mucho para mi, es un disco perfecto, impecable, el último bueno que han hecho (Just Push Play y posteriores son un gran Meh).

Luego tiraron por los clásicos ochentosos/noventosos como Love in a elevator, Livin' on the edge (esta canción es lo más) Rag doll, y demás.

¿Qué noté yo?.




De las 18 canciones que tocaron, cinco fueron covers, dos las cantó Perry, entiendo que Steven no pueda cantar como antes, todo bien.
La mayoría fueron canciones populares para contentar al público ignorante a mi manera de ver. No te digo que te tengas que saber todas las canciones, pero se nota quien está ahí por el postureo y quien es un fan de la banda.

Yo canté cada una de las canciones, inclusive Remember (walkin' in the sand), canción que sirvió para que todos los ignorantes de la carrera de esta banda fueran a comprar bebida.

Como fan, me habría encantado escuchar más canciones de los 70, es así, la carrera de Aerosmith es complicada de explicar, y comprendo que el sonido de una banda ha de evolucionar con el tiempo, su éxito comercial se ve más explicito a finales de los 80, principios de los 90. Pero lo que hicieron en los setenta es la puta polla (perdón por la vulgaridad, pero así es como lo veo yo).
Las únicas canciones de esa época hermosa fueron, Sweet Emotion, Dream On y Walk This Way.

Como fan me habría encantado escuchar canciones de los 70s como:

- Train Kept a Rollin'
- Same Old Song and Dance
- Seasons of Wither (me habría caído muerta)
- Pandora's Box (me habría caído muerta)
- Movin' Out (me habría caído muerta)
- Mama Kin (la pude escuchar en Barcelona)
- You See Me Crying
- Big Ten Inch Record
- Back in the Saddle  (la pude escuchar en Barcelona)
- Last Child (me habría caído muerta)
- Combination
- Kings and Queens
- Lick and a Promise
- No More No More
- Toys in the Attic (la pude escuchar en Barcelona)


Y podría seguir.

Yo sé que no se puede contentar a todo el público, pero siempre te queda la espinita.
Aún así, los amo, y si regresan, volvería a hacer cualquier cosa por verles en vivo una vez más, porque cualquier concierto que pueda ver, siempre será un poroto al lado de Aerosmith.




domingo, 21 de mayo de 2017

Tercer día sin Chris Cornell.

Todavía sigo sin creérmelo, Chris Cornell, ya no camina más entre nosotros. Cada vez que algún músico nos deja, se lleva con ellos una parte de mí.



La mayoría de gente quizás no entienda cuando uno se pone triste por la partida de algún "famoso".
No lo entiende, ni lo entenderá.
La música ha sido y será mi compañera de viaje, siempre está, no sé estar un día entero sin dedicar unos minutos (horas si soy afortunada) a esta hermosa tradición de poner un disco y dejar que todo lo que me rodea desaparezca por un instante.

Crecí en los noventa, crecí escuchando a Chris Cornell, de más grande me enamoré de él, fue de mis primeros platónicos, me parecía un tipo especial, interesante, talentoso, único.
La de horas y horas que pasamos juntos, él cantando sus canciones, yo escuchándole, aprendiendo cada palabra que cantaba. Y hoy, ya no está. Bueno, sigue viviendo en su legado, mis vecinos deben de estar fritos, llevo sin parar de escuchar Soundgarden desde el jueves por la mañana.

Pero una parte de mi se fue con él, en mi corazón permanece ese nudo que con los días irá haciéndose más pequeño, pero que siempre estará presente.

Yo era muy chica cuando murió Kurt Cobain. En cambio la muerte de Layne me marcó, al igual que la de Scott Weiland. Son las voces de una generación, parte de nuestra cultura y quizás las causas del como somos hoy en día.

Siempre pensé que Chris Cornell se iba a morir de viejo, que nos iba a dedicar más discos, letras, palabras sabias, lamentablemente se marchó y ahora sólo nos queda recordarlo a través de su legado, que no es poco.

Eddie, cuidate, ya sólo quedás vos. Los demás siguen, sólo que ya no conviven más entre nosotros.

Buen viaje Chris. Te quiero mucho. Gracias por tanto.

sábado, 15 de abril de 2017

Dialogando que es gerundio.

A veces uno piensa que una persona es incapaz de decepcionarla. Y de repente, descubrís algo que te sienta como un cachetazo en la cara.
Se lo comentás a tus amigos, intentás darle vueltas al asunto, intentado encontrar una justificación para el cagadón que se mandó esa persona con vos. Empatía al cien por cien.
Pero a veces por mas que uno lo intenta, no hay manera.

Tus amigos te dicen: - ¡Ay no!¡Yo no sé cómo hacés!.

Y he aquí el quid de la cuestión.

Yo tampoco sé cómo lo hago, simplemente intento comprender al otro, aunque todos me animan a ser egoísta porque claramente en esta situación tengo toda la razón para cabrearme, putear y hacer sufrir al prójimo,
Pero no, lo que me invade es un sentimiento de decepción, tristeza, no furia, sólo esas dos cosas.

La furia va y viene, pero la decepción, eso es más chungo.

No me gusta ser esa persona que eche en cara argumentos de año de la pera porque sigo sin superarlo. Entonces espero, pienso, planeo. Converso con esa persona, pido que me dé razones, porque la razón no la tiene. Y con buena onda y positivismo, sigo adelante.

Es feo dejar conflictos sin resolver, no es sano para el coco. Y duele cuando alguien cercano te lastima y decepciona. Pero hay que mirar la foto entera, esto es sólo una puntita que se dobló, pero la imagen sigue prometiendo mucho. Y de eso señores, se trata la vida. Ver con vistas al futuro y analizar todas las probabilidades.

Me da la impresión de que la mayoría de la gente ya no es tolerante, peca de esperar demasiado de los demás, a veces sin dar nada a cambio. Exige la perfección sin darse cuenta que nadie es perfecto y que todos nos mandamos macanas.

Siempre hay que prestar oreja y escuchar lo que tienen para decir, y siempre hay que quedarse tranquilo con las acciones que uno hace, no queda lindo mandar algo de años al carajo por un malentendido o porque esperaste más del otro.

No esperes de más. No te llevarás palos.
Escucha y hacete escuchar.
A veces está bien ponerse en el lugar del otro, y que esa persona intente ponerse en tu lugar,

Los reproches, se acumulan y a la larga hacen daño. Es como un veneno interno que almacenás y contamina cada parte de tu ser, y zafar luego, es difícil.

No digo como tenés que ser, pero a veces, perderte cosas buenas por orgullo, es quedar como un pelotudo.

Y hasta ahí la reflexión del día.

Bona nit!