Soy sólo yo y mis pensamientos...

domingo, 21 de mayo de 2017

Tercer día sin Chris Cornell.

Todavía sigo sin creérmelo, Chris Cornell, ya no camina más entre nosotros. Cada vez que algún músico nos deja, se lleva con ellos una parte de mí.



La mayoría de gente quizás no entienda cuando uno se pone triste por la partida de algún "famoso".
No lo entiende, ni lo entenderá.
La música ha sido y será mi compañera de viaje, siempre está, no sé estar un día entero sin dedicar unos minutos (horas si soy afortunada) a esta hermosa tradición de poner un disco y dejar que todo lo que me rodea desaparezca por un instante.

Crecí en los noventa, crecí escuchando a Chris Cornell, de más grande me enamoré de él, fue de mis primeros platónicos, me parecía un tipo especial, interesante, talentoso, único.
La de horas y horas que pasamos juntos, él cantando sus canciones, yo escuchándole, aprendiendo cada palabra que cantaba. Y hoy, ya no está. Bueno, sigue viviendo en su legado, mis vecinos deben de estar fritos, llevo sin parar de escuchar Soundgarden desde el jueves por la mañana.

Pero una parte de mi se fue con él, en mi corazón permanece ese nudo que con los días irá haciéndose más pequeño, pero que siempre estará presente.

Yo era muy chica cuando murió Kurt Cobain. En cambio la muerte de Layne me marcó, al igual que la de Scott Weiland. Son las voces de una generación, parte de nuestra cultura y quizás las causas del como somos hoy en día.

Siempre pensé que Chris Cornell se iba a morir de viejo, que nos iba a dedicar más discos, letras, palabras sabias, lamentablemente se marchó y ahora sólo nos queda recordarlo a través de su legado, que no es poco.

Eddie, cuidate, ya sólo quedás vos. Los demás siguen, sólo que ya no conviven más entre nosotros.

Buen viaje Chris. Te quiero mucho. Gracias por tanto.