Soy sólo yo y mis pensamientos...

jueves, 20 de julio de 2017

EntradITA

La vida da muchas vueltas, y a lo largo de nuestra existencia, conocemos decenas de personas, con algunas creamos un lazo. La mayoría de veces, es temporal.

Soy de la creencia que muchas veces, hay personas que pasan por nuestra vida para cumplir una función concreta, ayudarte en algo, que su ejemplo te sirva a vos, o simplemente son esos acompañantes que inconscientemente te aportan algo bueno o malo.

Hacer amigos es fácil, por lo menos para mí. Mantenerlos, ya es otra cosa. Mayoritariamente por lo que menciono un párrafo arriba.

Los amigos de verdad, esos que siguen ahí, los cuento con los dedos de una mano. Con algunos de ellos todo ha sido fácil, bonito, ideal.

Pero hay algunas amistades que aún conservo con las que he pasado miles de cosas, buenas, malas, regulares, decepciones, diferencias y sobre todo, distancia.

Mi amistad más antigua, cuenta ya con dieciocho, casi diecinueve años de locura. Estamos separadas por un océano de distancia, las dos hemos sufrido y nos han pasado cosas lindas también.

La distancia se puede decir que es sólo una palabra, pero no, con el tiempo me doy cuenta que aunque una esté al día de la otra, y sigamos identificándonos el estado de ánimo con un simple "hola".
Muchas veces daría todo por sentarme frente a frente y compartir un momento de manera física.

El año pasado fue complicado, mala mía por colgarme, mala de ella por ser tan orgullosa. Qué se yo, y aunque estuvimos distantes y ella confesó que estaba decepcionada conmigo y yo confesé lo confundida que estaba (no es que me olvide de la gente, cuando me pasan cosas, me cuelgo y soy como Google Chrome, veinte mil pestañas abiertas, todas funcionando pero yo utilizo las equivocadas o me olvido qué tenía por ahí). Tras charlas y charlas, reproches y llanto (clásico de ambas). Supimos resolver y avanzar.

Todo esto me hace pensar, que a pesar de todo, las amistades son como las relaciones de pareja, requieren atención y cuidado, y sobre todo amor.

Yo no puedo prometer que nunca más me mande macanas, pero ciertamente a través de esta amistad, sigo aprendiendo de mis errores, y me considero muy afortunada de seguir llamándola amiga.

Nos debemos un café, veinte tardes de mate y engordar unos kilos comiendo facturas sin conocimiento  mientras hablamos. Porque aunque estemos al día, y ahora nos encontremos bien la una con la otra, sigo echando de menos el cara a cara.

Ojalá en unos meses podamos vernos y divisar hacia donde vamos, porque ciertamente, sabemos de donde venimos.

Feliz día Amiga!! ♥

sábado, 1 de julio de 2017

Aerosmith 2.0

Ver por segunda vez en mi vida al grupo que más me marcó, es un privilegio. La primera vez que vi a los muchachos fue en Barcelona allá por el 2010 (¡Cómo pasa el tiempo!).

Recuerdo los nervios de la primera vez, Aerosmith representa más de lo que puedo explicar con palabras, es la banda de mi vida.

Llegar al recinto fue toda una odisea, básicamente está lejos, las comunicaciones no son las mejores. Pero cuando llegué, tras la espera interminable, viendo como los técnicos preparaban todo, ni el frío, ni la excesiva cantidad de gente (seamos francos, me da que vendieron más entradas de las permitidas para el evento), en el momento que escuché la voz del señor puto-amo Tyler, todo lo que me molestaba quedó en un segundo plano.

Arrancaron con Let the Music Do the Talking, y es así, la música es siempre la que ha hablado por mí. Una canción que fue parte del trabajo solitario de Perry, pero que ellos hicieron suya allá por el 85.

Luego le siguió Nine Lives, Si tengo que ordenar los discos de Aerosmith por orden de gustos, Nine Lives del 97 está en el segundo puesto, fue el primer disco que tuve de ellos, el día de mi cumpleaños mi papá me lo regaló y significa mucho para mi, es un disco perfecto, impecable, el último bueno que han hecho (Just Push Play y posteriores son un gran Meh).

Luego tiraron por los clásicos ochentosos/noventosos como Love in a elevator, Livin' on the edge (esta canción es lo más) Rag doll, y demás.

¿Qué noté yo?.




De las 18 canciones que tocaron, cinco fueron covers, dos las cantó Perry, entiendo que Steven no pueda cantar como antes, todo bien.
La mayoría fueron canciones populares para contentar al público ignorante a mi manera de ver. No te digo que te tengas que saber todas las canciones, pero se nota quien está ahí por el postureo y quien es un fan de la banda.

Yo canté cada una de las canciones, inclusive Remember (walkin' in the sand), canción que sirvió para que todos los ignorantes de la carrera de esta banda fueran a comprar bebida.

Como fan, me habría encantado escuchar más canciones de los 70, es así, la carrera de Aerosmith es complicada de explicar, y comprendo que el sonido de una banda ha de evolucionar con el tiempo, su éxito comercial se ve más explicito a finales de los 80, principios de los 90. Pero lo que hicieron en los setenta es la puta polla (perdón por la vulgaridad, pero así es como lo veo yo).
Las únicas canciones de esa época hermosa fueron, Sweet Emotion, Dream On y Walk This Way.

Como fan me habría encantado escuchar canciones de los 70s como:

- Train Kept a Rollin'
- Same Old Song and Dance
- Seasons of Wither (me habría caído muerta)
- Pandora's Box (me habría caído muerta)
- Movin' Out (me habría caído muerta)
- Mama Kin (la pude escuchar en Barcelona)
- You See Me Crying
- Big Ten Inch Record
- Back in the Saddle  (la pude escuchar en Barcelona)
- Last Child (me habría caído muerta)
- Combination
- Kings and Queens
- Lick and a Promise
- No More No More
- Toys in the Attic (la pude escuchar en Barcelona)


Y podría seguir.

Yo sé que no se puede contentar a todo el público, pero siempre te queda la espinita.
Aún así, los amo, y si regresan, volvería a hacer cualquier cosa por verles en vivo una vez más, porque cualquier concierto que pueda ver, siempre será un poroto al lado de Aerosmith.